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Construcción en Seco: el sistema de construcción elegido por las generaciones más jóvenes

 Las generaciones más jóvenes de hoy en día, como la Generación Z y los Millennials, se enfrentan a una variedad de preocupaciones y desafíos en un mundo cada vez más complejo y cambiante. Algunos de los temas que más les preocupan son el cambio climático y medio ambiente, salud mental, igualdad de género, tecnología, entre los más importantes.

Pero si se exploran sus intereses y los temas que los interpelan a la hora de pensar en una vivienda, espacios de trabajo y la manera de habitarla u ocuparlos, estos intereses giran en torno a priorizar:

– Edificios sostenibles: Los jóvenes buscan edificios que sean respetuosos con el medio ambiente y que minimicen su huella de carbono.

– Eficiencia energética: La eficiencia energética es un tema clave para los jóvenes, que buscan reducir su consumo de energía y ahorrar dinero en sus facturas.

– Accesibilidad: Los jóvenes buscan viviendas y edificios que sean accesibles y que puedan ser utilizados por personas con discapacidad.

– Asequibilidad: La asequibilidad es un tema clave para los jóvenes, que buscan viviendas y edificios que sean asequibles y que se ajusten a sus presupuestos.

– Edificios inteligentes: Los jóvenes buscan edificios que incorporen tecnologías inteligentes y que puedan ser controlados de manera remota.

– Innovación en materiales: La innovación en materiales es un tema clave para los jóvenes, que buscan materiales que sean sostenibles y que minimicen su impacto ambiental.

– Bienestar y salud: El bienestar y la salud son temas clave para los jóvenes, que buscan edificios y viviendas que promuevan la salud y el bienestar.

“Las nuevas generaciones buscan soluciones habitacionales rápidas y económicas y son mucho más conscientes acerca de los aspectos que hacen a la sustentabilidad, exigiendo productos que impacten lo menos posible sobre el medio ambiente, las emisiones de gases de efecto invernadero y por lo tanto en el cambio climático. Y la construcción no puede estar ajena a estas exigencias”, comenta Francisco Pedrazzi, presidente de INCOSE, Instituto de la Construcción en Seco. Hoy en día no es posible concebir un proyecto arquitectónico sin considerar el impacto que producirá en el medio ambiente, no sólo durante el proceso constructivo sino también durante toda su vida útil, y más aún, en la disposición final de los materiales una vez finalizada ésta”, agrega.

En este sentido la Construcción en Seco, la técnica constructiva que permite ejecutar paredes, cielorrasos y revestimientos utilizando placas de yeso y perfiles de acero, sin uso de agua, cal ni cemento, gana terreno en las generaciones más jóvenes gracias a sus beneficios en términos de eficiencia, sostenibilidad y rapidez de ejecución y porque responde directamente a sus preferencias y prioridades de vida:

–       Mejora de la eficiencia energética: permite la instalación de aislamientos y materiales que mejoran la eficiencia energética de la vivienda, lo que reduce el consumo de energía y los costos de calefacción y refrigeración.

–       Menor uso de agua: La reducción del consumo de agua es prácticamente del 100% mientras que la reducción de la huella de carbono por construcción se estima en torno a un valor medio del 47%.

–       Menor generación de residuos: menos residuos que la construcción tradicional, lo que reduce el impacto ambiental y los costos de eliminación de residuos.

–       Rapidez y eficiencia: es una técnica rápida y eficiente, ya que no requiere la utilización de materiales húmedos ni la espera de tiempos de secado, lo que reduce el tiempo de ejecución de la remodelación.

–       Flexibilidad y versatilidad: ofrece una gran flexibilidad y versatilidad para crear diferentes tipos de espacios y divisiones internas, lo que permite adaptarse a las necesidades y preferencias. Se estima en un 4% el incremento de superficie útil interior de una vivienda hecha en Construcción en Seco. comparación con una vivienda de construcción tradicional. El motivo consiste en que se pueden conseguir cerramientos y particiones de alta eficiencia con menores espesores.

–       Facilidad de mantenimiento: es fácil de mantener y reparar, ya que los materiales utilizados son ligeros y fáciles de manipular.

–       Mayor resistencia a la humedad: es más resistente a la humedad que la construcción tradicional, lo que reduce el riesgo de daños y deterioro de la estructura.

–       Menor intervención a la estructura existente: La construcción en seco permite realizar cambios y mejoras en la vivienda sin modificar la estructura existente, lo que reduce el riesgo de daños y costos adicionales.

En la generación más joven prima el confort, lo que con Construcción en Seco se logra tanto desde lo térmico como acústico:

Confort térmico

  • Las viviendas construidas en seco son más frescas en verano y más cálidas en invierno. 
  • Se alcanza una temperatura más uniforme durante todo el año. 
  • Se reducen los gastos de energía en calefacción y aire acondicionado. 

Confort acústico 

  • Se evitan los ruidos molestos del exterior, de vecinos o de ambientes cercanos.
  • Se mejora la calidad del sonido.

“La construcción en seco no tiene por qué suponer una menor calidad constructiva ni tampoco un desafío en el desarrollo de los proyectos por parte de los técnicos o arquitectos. Todo lo contrario”, enfatiza Pedrazzi. “Todos los elementos constructivos utilizados responden a criterios estrictos de estándares de calidad. Todos tienen una gran durabilidad y se caracterizan por el cumplimiento y verificación de las más altas prestaciones: resistencia al fuego, aislamiento térmico y acústico, protección frente a la humedad, facilidad y rapidez en la construcción, entre otras”.