Revolución energética en Brasil: la primera planta de energía a bioetanol del mundo entra en acción
En un audaz paso hacia la sostenibilidad, Brasil se posiciona una vez más como líder en innovación energética. La colaboración entre el grupo tecnológico finlandés Wärtsilä y la empresa brasileña Energetica Suape II S.A., perteneciente al Grupo Econômico 4M, ha dado lugar a la primera planta de energía del mundo que utiliza bioetanol como combustible principal. Esta iniciativa no solo destaca el potencial del bioetanol en la generación eléctrica, sino que también refuerza el compromiso de Brasil con las energías renovables.
La prueba se realizará en la central eléctrica Suape II, en Recife, Brasil, y consistirá en el primer ensayo del mundo con un motor alimentado con etanol para la generación de electricidad a gran escala. El proyecto fue registrado por Wärtsilä en el primer trimestre de 2025.
Una alianza estratégica para la innovación
La visión de Carlos Alberto Mansur Filho, accionista del Grupo Econômico 4M, fue fundamental para materializar este proyecto. Su relación previa con Wärtsilä, basada en la innovación y la búsqueda de soluciones energéticas limpias, facilitó la colaboración. Mansur Filho destaca la importancia de esta iniciativa al afirmar que «Brasil es líder mundial en la producción de etanol, pero su uso en la generación eléctrica ha sido subestimado hasta ahora. Este proyecto busca cambiar esa percepción».
Tecnología de vanguardia: el motor Wärtsilä 32M
El corazón de esta planta es el motor Wärtsilä 32M, reconocido por su eficiencia y adaptabilidad a diversos combustibles. Diseñado originalmente para operar con gas natural, ha sido modificado para funcionar con bioetanol, demostrando su versatilidad y preparación para futuros combustibles sostenibles. Este motor no solo garantiza una operación eficiente, sino que también permite una rápida respuesta a las demandas de la red eléctrica, característica esencial en sistemas con alta penetración de energías renovables.
El proceso: del azúcar a la electricidad
“El gobierno federal brasileño ha dado el primer paso al incluir al etanol como combustible autorizado en la próxima subasta de capacidad de reserva de 2025. Dado que el etanol es un biocombustible único y disponible localmente, el gobierno se beneficiaría al asegurar que las centrales eléctricas a base de etanol estén incluidas entre las tecnologías aprobadas para la generación en el país. Al incluir soluciones sostenibles y flexibles, Brasil puede garantizar energía accesible y confiable para su población”, afirmó Mansur Filho.
Brasil, siendo el mayor productor mundial de etanol derivado de la caña de azúcar, encuentra en este proyecto una sinergia perfecta. El bioetanol producido se utiliza como combustible en el motor Wärtsilä 32M. Durante la combustión, el bioetanol libera energía que es transformada en electricidad, alimentando la red nacional. Este proceso no solo es eficiente, sino que también contribuye a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, aprovechando una fuente de energía renovable y local.
Impacto en la matriz energética brasileña
Según la Agencia Internacional de Energía, para alcanzar un escenario de emisiones neutras en carbono en 2050, el uso mundial de biocombustibles como el etanol deberá casi duplicarse para 2030, pasando de aproximadamente 700 TWh de generación eléctrica (2,4% del total) en 2023 a cerca de 1.250 TWh (3,2%) en 2030. La bioenergía puede proporcionar energía despachable y de bajas emisiones, complementando a las fuentes renovables intermitentes como la solar y la eólica.
La implementación de esta tecnología representa un hito en la diversificación de la matriz energética de Brasil. Al incorporar el bioetanol en la generación eléctrica, se reduce la dependencia de combustibles fósiles y se promueve el uso de recursos renovables. Además, este proyecto podría servir como modelo para otros países productores de etanol, demostrando la viabilidad y beneficios de su uso en la generación de energía eléctrica.
Wärtsilä: compromiso con la sostenibilidad
Como parte del acuerdo, Wärtsilä operará hasta 4.000 horas de pruebas con el motor Wärtsilä 32M durante dos años a partir de abril de 2026, con el objetivo de garantizar un funcionamiento confiable y eficiente. Este podría ser el primer paso hacia un movimiento más amplio para el uso del etanol como fuente energética en Brasil.
Wärtsilä ha demostrado consistentemente su liderazgo en soluciones energéticas innovadoras. Recientemente, la empresa completó tres proyectos EPC en Brasil en tiempo récord, colaborando con sus clientes en el cumplimiento del compromiso de suministro de energía. Además, ha llevado a cabo pruebas exitosas de motores que operan con mezclas de combustible que incluyen hasta un 25% de hidrógeno, reafirmando su compromiso con la transición hacia energías limpias.
El futuro de la generación eléctrica con bioetanol
Este proyecto piloto en Recife podría ser el precursor de una adopción más amplia del bioetanol en la generación eléctrica. Si las pruebas resultan exitosas, se abrirían nuevas oportunidades para la industria del etanol, no solo en Brasil, sino a nivel mundial. La posibilidad de utilizar un combustible renovable y de producción local para generar electricidad ofrece ventajas económicas y ambientales significativas.
La alianza entre Wärtsilä y Energetica Suape II S.A. marca un antes y un después en la generación de energía sostenible. Al aprovechar el potencial del bioetanol, Brasil reafirma su posición como líder en energías renovables y ofrece al mundo un modelo a seguir en la búsqueda de soluciones energéticas limpias y eficientes.
Fuente: BIOECONOMIA.info